He dejado pasar unos días, para que fueran las ideas y no los sentimientos los que escribieran. Pero cuando se trata de terrorismo, las entrañas me pueden a la razón.
Los que bien me conocen saben mis pensamientos a cerca del terrorismo etarra y todo su entorno. Si cuando Aznar abrió el proceso de diálogo estuve en contra, lo mismo cuando Zapatero lo propuso con doble razón y me explico más tarde.
No se trata de oponerse porque sí, se trata de indagar en la historia y las actuaciones de la banda asesina para comprender que no cabe negociación alguna, por muchas razones, pero la esencial es que los españoles no les hemos hecho nada, no les debemos nada y no tenemos nada que entregarles.
ETA perdió su razón y su sentido con la llegada de la democracia, las armas no tienen justificación alguna, pero menos en regímenes de libertad, donde cada cual puede defender sus posiciones y sus propuestas desde la participación ciudadana y la negociación política. Pero ETA ya por entonces no era una organización política sino terrorista.
Ellos que levantaron la bandera de la libertad frente al Franquismo, han sometido a su propia tierra a la peor de las dictaduras, la del miedo. Extorsión, presiones, ataques…son su expresión más común, ya sea con tregua o sin ella. Y no sólo los asesinos a sueldo, sino su entorno, con asociaciones universitarias que pintan nombres dentro de dianas de aquellos que se oponen a su pensamiento obligatorio, tiene que ser muy duro ir a clase y saber que tú puedes ser el próximo.
Y de todo esto viven, de recaudar el impuesto revolucionario, de subvenciones del Gobierno Vasco para la promoción del Nacionalismo más furibundo, de la creación de redes empresariales y sociales que mueven ingentes cantidades de dinero. Se trata de ETA S.A. Por eso no van a dejarlo nunca, porque de eso depende su “modus vivendi”.
El error de los políticos que creer que pueden solucionar algo que no es política, y ese ha sido el error de Zapatero (añadiendo que ya contaba con la experiencia vivida por la anterior tregua-trampa).
Zapatero y el PSOE fueron quienes propusieron a España entera el mejor instrumento para acabar con el terrorismo: la presión policial, la actuación judicial y la asfixia económico-social de su entorno. Y es ahí donde deben volver, para arrinconarlos y eliminarlos definitivamente. Que no me tachen de insolidario con el gobierno, porque ellos han sido quienes han sido injustos con lo que nos propusieron.
Lo única negociación que cabe con los terroristas es sobre el día y la hora que van a dejar las armas y en qué prisión van a cumplir sus delitos de sangre.
Los que bien me conocen saben mis pensamientos a cerca del terrorismo etarra y todo su entorno. Si cuando Aznar abrió el proceso de diálogo estuve en contra, lo mismo cuando Zapatero lo propuso con doble razón y me explico más tarde.
No se trata de oponerse porque sí, se trata de indagar en la historia y las actuaciones de la banda asesina para comprender que no cabe negociación alguna, por muchas razones, pero la esencial es que los españoles no les hemos hecho nada, no les debemos nada y no tenemos nada que entregarles.
ETA perdió su razón y su sentido con la llegada de la democracia, las armas no tienen justificación alguna, pero menos en regímenes de libertad, donde cada cual puede defender sus posiciones y sus propuestas desde la participación ciudadana y la negociación política. Pero ETA ya por entonces no era una organización política sino terrorista.
Ellos que levantaron la bandera de la libertad frente al Franquismo, han sometido a su propia tierra a la peor de las dictaduras, la del miedo. Extorsión, presiones, ataques…son su expresión más común, ya sea con tregua o sin ella. Y no sólo los asesinos a sueldo, sino su entorno, con asociaciones universitarias que pintan nombres dentro de dianas de aquellos que se oponen a su pensamiento obligatorio, tiene que ser muy duro ir a clase y saber que tú puedes ser el próximo.
Y de todo esto viven, de recaudar el impuesto revolucionario, de subvenciones del Gobierno Vasco para la promoción del Nacionalismo más furibundo, de la creación de redes empresariales y sociales que mueven ingentes cantidades de dinero. Se trata de ETA S.A. Por eso no van a dejarlo nunca, porque de eso depende su “modus vivendi”.
El error de los políticos que creer que pueden solucionar algo que no es política, y ese ha sido el error de Zapatero (añadiendo que ya contaba con la experiencia vivida por la anterior tregua-trampa).
Zapatero y el PSOE fueron quienes propusieron a España entera el mejor instrumento para acabar con el terrorismo: la presión policial, la actuación judicial y la asfixia económico-social de su entorno. Y es ahí donde deben volver, para arrinconarlos y eliminarlos definitivamente. Que no me tachen de insolidario con el gobierno, porque ellos han sido quienes han sido injustos con lo que nos propusieron.
Lo única negociación que cabe con los terroristas es sobre el día y la hora que van a dejar las armas y en qué prisión van a cumplir sus delitos de sangre.