jueves, 31 de mayo de 2007

LA DISYUNTIVA

Amanecen hoy los diarios catalanes con la noticia de que ERC rompe el tripartito en Barcelona. La noticia por inesperada e indeseada puede agitar el hasta ahora tranquilo gobierno de Montilla y las estructuras de muchas instituciones todavía por formar, aunque esto sea harina de otro costal...
Pero prefiero jugar a analista de causas: y puestos en faena la solución (si al final es definitiva) de ERC es el resultado de lo que denomino "el abrazo del Oso" y me explico. El partido mayoritario de un pacto (en este caso PSC) suele absorber a los pequeños en caso de que el mismo salga bien (y el mayoritario sea el dominante) y en el caso de que salga mal o el respetable se canse, es el menos castigado por tener mayor suelo electoral. Y ejemplos sobran y bastan en la corta historia democrática de este país.
Así ERC (como puede hacer igualmente CHA en Zaragoza) tiene dos opciones. La primera permanecer en el gobierno, disfrutar del poder, administrarlo y beneficiarse políticamente del mismo (me refiero a notoriedad y resultados) o segunda, ir a la oposición para reforzar sus planteamientos y convencer de nuevo a ese electorado que le ha dado la espalda.
Las direcciones políticas de estos partidos bisagra, regionalistas o como se les quiera denominar, entienden como más ventajoso el último de los supuestos, pero a mi entender cometen un error, puesto que suelen considerar aquellos votos de un esplendoroso pasado (que considero "fruto del desencanto") como propios, y en política como en casi todo, cliente que se va por propia voluntad, cliente perdido. Aunque las excepciones dejen de confirmar mi regla.
Pero si todavía queda algún loco que le guste analizar estas cosas, les recomiendo tres ejemplos, cada uno distinto y cada uno interesante. Unió Valenciana, PAR y PRC. Cada cual tomó su opción y el tiempo ha dado y quitado razones, aunque en el caso de PRC tuvo la suerte de que a cualquier costa no gobernara el de enfrente.

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